El trabajo realizado por los hermanos ingleses Dinos y Jacke Chapman titulado "El matrimonio de la razón y la miseria" presentado en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga en el 2004 y donde se intervienen directamente obras del artista español Francisco de Goya y Lucientes, han condicionan de alguna u otra manera, la actividad y el ejercicio de la conservación de bienes culturales en la actualidad.
Desde principios del siglo XIX con los trabajos de John Ruskin sobre lo efímero en el arte y su condición temporal, hasta los criterios de fines del siglo XX con los conceptos del panconservacionismo o conservación integral, podemos coincidir que la justificación de los profesionales de la conservación pueden tornarse obsoletos o fuera del quehacer práctico en determinadas sociedades.
En nuestro medio, no es que andemos en la vanguardia con aquéllas prácticas siguiendo la inacción de nuestras autoridades con respecto al cuidado de nuestra cultura material, sino más bien, hace falta construir un discurso propio sobre la problemática en la intervención del patrimonio para llegar a confrontar las distintas opciones que se manejan actualmente referidas al ámbito de la conservación.
Por lo pronto, y luego de algo más de cuatro años de la muestra de los ingleses Chapman, algunos críticos de arte continuan con las arremetidas de índole judicial por lo que creen ha significado, una verdadera cachetada vandálica al exponer grabados originales intervenidos a modo de mofa o burla de uno de los representantes más vanagloriados del arte pictórico español.

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